Cortisol alto: cómo la alimentación puede ayudarte a regularlo

Cortisol alto: cómo la alimentación puede ayudarte a regularlo

Javiera Vargas

El cortisol se ha convertido en un tema cada vez más presente cuando hablamos de estrés, cansancio y bienestar general. Pero entre tanta información circulando, puede ser difícil distinguir qué es real y qué es exageración.

En este artículo vamos a conversar sobre qué es realmente el cortisol, cuándo es normal que esté elevado (sí, a veces es completamente normal), cuándo podría ser señal de algo más, y cómo tu alimentación —junto con otros hábitos— puede ayudarte a mantenerlo en equilibrio. Sin soluciones mágicas, sin dietas restrictivas. Solo información basada en evidencia.

 

Partamos por lo básico: ¿qué es el cortisol?

El cortisol es una hormona que producen tus glándulas suprarrenales (están justo arriba de los riñones). Y lejos de ser "la hormona mala", el cortisol es súper necesario para que tu cuerpo funcione bien. Te ayuda a:

  • Regular cómo usas los carbohidratos, proteínas y grasas que comes
  • Controlar la inflamación
  • Mantener tu presión arterial estable
  • Responder al estrés (sí, eso es bueno)
  • Regular tu ciclo de sueño y vigilia

Entonces no, el cortisol no es tu enemigo. Es una hormona esencial. El tema está en cómo y cuándo se eleva.

 

El cortisol tiene horarios (y eso es normal)

 

 

Acá viene algo que muchas personas no saben y que cambia completamente la conversación: tu cortisol sube y baja naturalmente durante el día. Y eso no solo es normal, es necesario.

El cortisol sigue lo que llamamos un ritmo circadiano, que básicamente significa que tiene un patrón a lo largo del día:

  • Por la mañana: Tu cortisol alcanza su punto más alto unos 30 minutos después de que despiertas. Esto se llama "respuesta de despertar del cortisol" y es lo que te ayuda a activarte y empezar el día con energía. Es completamente fisiológico y saludable.
  • Durante el día: Los niveles van bajando de a poco.
  • Por la noche: El cortisol llega a su punto más bajo, lo que permite que suba la melatonina y puedas dormir.

Entonces, si te hiciste un examen de cortisol en la mañana y salió "alto", probablemente sea porque... es la mañana. Y eso es exactamente lo que debería pasar.

 

Cortisol elevado "normal" vs. cortisol patológico

Acá está la diferencia clave que necesitas entender:

Situaciones normales en las que tu cortisol sube (y está bien que lo haga)

Tu cortisol puede elevarse temporalmente cuando:

  • Te despiertas
  • Haces ejercicio intenso
  • Vives una situación estresante (una presentación, una discusión, un susto)
  • Dormiste mal una noche
  • Pasaste muchas horas sin comer

Estas son respuestas adaptativas. Tu cuerpo está haciendo exactamente lo que tiene que hacer para ayudarte a enfrentar esa situación. Después, el cortisol vuelve a bajar.

 

Cortisol patológicamente alto: el síndrome de Cushing

El síndrome de Cushing es una condición médica seria (y poco común) en la que tu cuerpo produce cortisol en exceso de forma crónica. Los síntomas son bastante específicos:

  • Cara muy redondeada ("cara de luna llena")
  • Acumulación de grasa en la parte alta de la espalda ("joroba de búfalo")
  • Estrías anchas de color púrpura
  • Debilidad muscular importante
  • Presión arterial alta
  • Huesos frágiles (osteoporosis)
  • Diabetes

Esta condición se diagnostica con exámenes médicos específicos: cortisol en saliva nocturna, cortisol libre en orina de 24 horas, pruebas de supresión. No se diagnostica con síntomas vagos ni con cuestionarios de Instagram.

Si te sientes cansada, ansiosa o te cuesta bajar de peso, es muy poco probable que tengas Cushing. Esos síntomas pueden tener muchas otras causas (y todas valen la pena explorar con un profesional).

 

Las "dietas para bajar el cortisol" (spoiler: no funcionan así)

Seguro has visto en redes sociales dietas y protocolos que prometen "bajar tu cortisol" de forma mágica: eliminar el café, no comer carbohidratos, tomar X suplemento, ayunar de cierta forma...

La verdad es que no existe un alimento mágico ni una dieta específica que "arregle" el cortisol. La regulación del cortisol depende de varios factores trabajando juntos:

  • Cómo comes (no solo qué comes)
  • Cuánto y qué tan bien duermes
  • Cómo manejas el estrés
  • Qué tipo de ejercicio haces y cuánto
  • Tus ritmos de vida (horarios, rutinas)

Enfocarte solo en la comida e ignorar todo lo demás no va a resolver nada de raíz.

 

Entonces, ¿cómo puede ayudar la alimentación?

Aunque no hay alimentos mágicos, sí hay evidencia de que ciertos patrones alimentarios pueden ayudarte a regular mejor el cortisol y tu respuesta al estrés. Vamos a lo práctico:

 


1. Come con regularidad

Saltarte comidas o pasar muchas horas sin comer puede elevar tu cortisol como respuesta al estrés metabólico. Tu cuerpo interpreta el ayuno prolongado como una señal de "alerta" y responde elevando el cortisol.

Esto no significa que tengas que comer cada 2 horas, pero sí que mantener cierta regularidad ayuda, especialmente si ya te sientes estresada o cansada.

En la práctica: Intenta no pasar más de 4-5 horas sin comer durante el día. Escucha a tu cuerpo.

2. Incluye proteína en tus comidas

La proteína te ayuda a mantener estables tus niveles de azúcar en sangre y te da los aminoácidos que tu cuerpo necesita para producir neurotransmisores que regulan el estrés (como la serotonina).

Fuentes: huevos, pescado, pollo, legumbres, lácteos, tofu, quinoa.

3. Los carbohidratos no son el enemigo

Contrario a lo que muchas dietas de moda te dicen, los carbohidratos complejos pueden ser tus aliados. Los carbohidratos ayudan a la producción de serotonina, que es un neurotransmisor que te ayuda a sentirte más tranquila.

De hecho, las dietas muy bajas en carbohidratos pueden, en algunas personas, elevar el cortisol como respuesta al estrés metabólico.

Buenas opciones: avena, arroz integral, quinoa, papas, legumbres, frutas.

4. Suma grasas saludables

Las grasas omega-3 (presentes en pescados grasos, nueces, semillas de chía o linaza) tienen propiedades antiinflamatorias y pueden ayudar a modular tu respuesta al estrés.

5. No descuides los micronutrientes

Algunos nutrientes son especialmente importantes para que tus glándulas suprarrenales funcionen bien:

  • Magnesio: frutos secos, semillas, legumbres, espinaca
  • Vitamina C: cítricos, kiwi, pimientos, brócoli
  • Vitaminas B: cereales integrales, legumbres, huevos, vegetales de hoja verde

6. ¿Y el café?

La cafeína puede elevar temporalmente el cortisol, sobre todo si no estás acostumbrada o tomas mucho. Pero en personas que toman café regularmente, este efecto tiende a ser menor.

Si notas que el café te pone ansiosa o te cuesta dormir, considera tomarlo solo en la mañana o moderar la cantidad. Pero no necesitas eliminarlo por completo si lo toleras bien.

 

Los otros pilares (porque la comida no lo es todo)

Como te decía, la alimentación es solo una parte. Para que tu cortisol se regule bien, también necesitas:

 


Dormir bien

La falta de sueño es uno de los factores que más elevan el cortisol. Dormir menos de 7 horas de forma crónica puede alterar todo tu ritmo circadiano y mantener el cortisol elevado cuando no debería estarlo.

Apunta a: 7-9 horas de sueño, horarios regulares, una rutina que te ayude a desconectar antes de dormir.

Manejar el estrés

El estrés psicológico crónico es una de las principales causas de desregulación del cortisol. Mindfulness, meditación, terapia, actividades que disfrutes... todo suma.

Moverte de forma inteligente

El ejercicio moderado y regular ayuda a regular el cortisol a largo plazo. Pero ojo: el ejercicio muy intenso o excesivo puede elevarlo temporalmente. La clave está en encontrar un equilibrio que se adapte a tu energía y capacidad de recuperación.

 

En resumen: enfoque integral, no mágico

Si sientes que tu cortisol está "alto" porque estás cansada, ansiosa o estresada, antes de lanzarte a dietas restrictivas o comprar suplementos milagrosos, te invito a hacer una pausa y preguntarte:

  • ¿Estoy durmiendo lo suficiente?
  • ¿Estoy comiendo de forma regular y balanceada?
  • ¿Tengo alguna forma de manejar el estrés?
  • ¿Mi rutina de ejercicio es sostenible o me está agotando más?

Regular el cortisol no se trata de eliminar alimentos ni de seguir protocolos súper rígidos. Se trata de cuidar tu cuerpo de manera integral, con compasión, y basándote en evidencia real, no en modas pasajeras.

A veces lo que necesitamos no es una dieta más restrictiva, sino entender mejor cómo funciona nuestro cuerpo para poder cuidarlo de verdad. Tu cuerpo no es tu enemigo. El cortisol tampoco.

 


Nutricionista Javiera Vargas Franzmann - Especialista en Psiconutrición

Nut. Javiera Vargas Franzmann

Nutricionista especializada en psiconutrición. Ayudo a mujeres a transformar su relación con la comida de forma sostenible y saludable, sin dietas restrictivas.

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